Preguntas frecuentes para Padres

Si su niño presenta alguna de las siguientes características y manifiesta dificultades de conducta, atención, aprendizaje o en la coordinación motora puede solicitarnos una evaluación desde terapia ocupacional.

Nadie conoce a su niño tan bien como ud. Si su intuición le dice que hay algo que no está bien, confíe en su percepción y consulte! 
La detección precoz y tratamiento temprano son de gran importancia.

Según la edad de tu niño, puedes elegir una de las listas que se presentan a continuación.

Bebés: Indicadores de que a mi bebe podría serle útil una evaluación de terapia ocupacional
  • Su tono muscular es pobre: blandito o rígido.
  • Le costó rodar, reptar, sentarse o ponerse de pie. Hace transiciones entre posiciones sin rotar el tronco.
  • Sufrió intervenciones invasivas al nacer o en los primeros meses (ej. sonda nasogástrica, oxígeno, cirugías).
  • El balbuceo es limitado o está ausente.
  • Le cuesta mantener la mirada.
  • Le cuesta amoldar su cuerpo al de su cuidador cuando está en brazos.
  • Juega solo por largos períodos sin buscar la compañía de un cuidador, no necesita mucho contacto con otros para estar contento y satisfecho.
  • Es difícil de consolar, inusualmente quisquilloso, sufre de cólicos. Extrema irritabilidad.
  • Con 4 o 5 meses aun no junta las manos delante del cuerpo.
  • Tiene las manos en un puño aún después de los seis meses.
  • Evita tumbarse boca abajo o se molesta cuando lo ponen boca abajo.
  • Su exploración del ambiente es limitada.
  • No le gusta que lo bañen, le apliquen cremas, lo vistan o desvistan y que le cambien el pañal.
  • Se sobresalta fácilmente (nacimiento a 3 meses).
  • Se pone tenso cuando está en brazos; no le gusta que lo abracen.
  • Le cuesta mamar; a ahoga frecuentemente con la leche o la fórmula. Le toma mucho tiempo terminar el biberón y el pecho y se fatiga rápidamente .
  • Le cuesta dormir.
  • Le cuesta tolerar alimentos de texturas nuevas (a partir de los seis meses).
  • Es sensible a las luces brillantes, a los olores fuertes y a los sonidos estridentes (llora, se duerme).
  • Necesita que lo tengan en brazos largos ratos o se molesta en los brazos
  • Ausencia de los reflejos innatos o anormalidad de los mismos
Niños de 2 a 3 años: Indicadores de que podría ser útil una evaluación de terapia ocupacional para mi niño pequeño
  • Su tono muscular es bajo: parece débil o blandito.
  • Logra los hitos del desarrollo más tarde que otros niños de su edad.
  • Evita tumbarse boca abajo; se molesta cuando se lo pone boca abajo.
  • Está siempre en movimiento o sólo quiere participar en actividades sedentarias.
  • Le molesta que lo bañen, le laven el pelo, le cepillen los dientes o el pelo.
  • Tiene pataletas frecuentemente; es difícil de consolar; altamente quisquilloso Se frustra fácilmente.
  • Su expresión verbal es limitada (menos de 50 palabras a los 2 años de edad), es difícil entenderlo.
  • Le cuesta mantener contacto ocular con otras personas.
  • Le cuesta vestirse y desvestirse.
  • Prefiere ir desnudo o sólo con mangas largas..
  • Le molestan etiquetas de la ropa y ciertas telas.
  • Tiene una dieta limitada: sólo come alimentos de ciertas texturas, sabores o temperatura.
  • Le cuesta soplar, masticar, chupar.
  • Se resiste a que lo sostengan en brazos o se pone tenso o ansioso cuando lo abrazan.
  • Se pone nervioso en ambientes muy activos o bullicios (p. ej., fiestas de cumpleaños).
  • Evita las actividades de motricidad fina o de motricidad gruesa, o realiza sólo unas pocas en cada categoría.
  • No muestra interés por las actividades de la vida diaria (desvestirse, ponerse algunas prendas, usar cubiertos para comer).
  • Las transiciones entre actividades o lugares le resultan difíciles.
Niños de 3 a 5 años: Indicadores de que a mi niño en edad preescolar podría serle útil una evaluación de terapia ocupacional
  • Su tono muscular es bajo: parece débil o blandito.
  • Se sienta en postura de “W”, o se apoya en cosas o personas.
  • Con frecuencia se choca con cosas o personas, se mete en el espacio personal de los demás.
  • Es muy activo; le cuesta bajar la velocidad, se mueve rápidamente y le cuesta mantenerse en una actividad.
  • Rompe juguetes o pinturas con facilidad. Agarra el lápiz con la mano en un puño.
  • No le gusta que sus pies se separen del suelo (no le gustan los columpios, o saltar desde altura).
  • Las vocalizaciones son escasas o están ausentes.
  • Evita trepar y otras actividades físicas en el parque.
  • Le cuesta asentarse en una actividad y quedarse dormido.
  • No le interesan las actividades de motricidad fina: pintar, cortar con tijeras, los puzzles, etc.
  • Requiere demasiada ayuda en las actividades de autocuidado o de juego, o se resiste a participar.
  • Necesita más práctica que otros niños para aprender actividades nuevas.
  • El desarrollo de su lenguaje es lento comparado con sus iguales.
  • Es muy selectivo con las comidas: le disgustan ciertas texturas, temperaturas o sabores.
  • Le cuesta masticar, soplar o chupar.
  • Le cuesta unirse a un grupo de otros niños de su edad.
  • Le cuesta enfocarse o tiende a sobre enfocarse y le cuesta cambiar a una actividad nueva.
  • No le gusta bañarse, nadar, que le corten el pelo o las uñas, o que lo abracen.
  • Reacciona negativamente a sensaciones táctiles, auditivas u olfativas. Se cubre los oídos ante algunos sonidos.
  • Suele tener pataletas y le cuesta hacer transiciones entre una actividad y otra o entre diferentes situaciones.
Niños a partir de 6 años: Indicadores de que a mi niño en edad escolar podría serle útil una evaluación de terapia ocupacional
  • Su tono muscular es bajo: tiende a sostener la cabeza con los brazos o a hundirse en el escritorio.
  • Le cuesta enfocar la atención y seguir instrucciones, o se sobre enfoca y le cuesta pasar a la actividad siguiente.
  • Necesita más práctica que otros niños para aprender habilidades nuevas.
  • Es muy activo, no para de moverse, le cuesta bajar la velocidad.
  • Parece torpe.
  • Evita saltar, trepar, columpiarse.
  • No le gustan la clase de gimnasia ni las actividades físicas durante el recreo.
  • No le gusta escribir: le toma demasiado tiempo y se fatiga Escribe las letras al revés: p. ej. la b como d, o no separa las letras o palabras en el renglón.
  • Rompe pinturas y lápices: usa demasiada fuerza al escribir, rasga el papel.
  • Necesita borrar con mucha frecuencia; no está satisfecho con el resultado.
  • No siente confianza en sus habilidades/capacidad.
  • Desorganizado: su escritorio está desordenado, se olvida las tareas en casa o en el colegio.
  • Le cuesta realizar actividades que tienen muchos pasos.
  • Es muy sensible y tiene reacciones exageradas al contacto, a los sonidos, y a los olores.
  • Le cuesta mantener los límites personales: toca en exceso objetos que no son suyos o personas.
  • Su dieta es muy limitada; evita probar alimentos nuevos.
  • Le cuestan las transiciones entre actividades y los cambios inesperados de planes.
  • Tiende a ser mandón con sus amigos o se aparta del grupo.
  • Le cuesta hacer amigos entre niños de su edad.
  • Es rígido.

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